#Bienal #ArtePaiz #magia #NoticiasIbo
El arte ha sido, a lo largo de la historia, un lenguaje universal capaz de interpretar las transformaciones del mundo, cuestionar la realidad y generar conexiones profundas entre las personas. Hoy, en un entorno donde la tecnología redefine la manera en que percibimos y experimentamos nuestro contexto, el arte contemporáneo ha encontrado en la innovación digital una aliada estratégica para expandir sus límites y enriquecer el diálogo entre la obra y el espectador.
La Bienal de Arte Paiz 2025 se consolidó como un espacio de encuentro entre tradición, pensamiento crítico y experimentación visual. Durante tres meses, el evento reunió las obras de 46 artistas y colectivos provenientes de los cinco continentes en 10 sedes ubicadas en Ciudad de Guatemala y Antigua Guatemala, ofreciendo al público acceso gratuito a una amplia diversidad de propuestas artísticas.
Bajo el título “El Árbol del Mundo”, su 24ª edición —curada por el crítico y curador italiano Eugenio Viola— tomó como punto de partida el simbolismo del árbol de la vida, una figura presente en múltiples culturas que representa la conexión entre los distintos niveles de existencia y la relación entre el ser humano y el universo.
En esta edición, Epson participó como aliado tecnológico oficial, aportando sus soluciones de proyección para potenciar la fuerza expresiva de los artistas contemporáneos. A través de la luz, el color y la precisión visual de sus equipos, la marca contribuyó a transformar diversas instalaciones en experiencias inmersivas, donde el público no solo observó el arte, sino que lo habitó.
“En Epson creemos que la tecnología no solo complementa el arte, sino que lo amplifica. Nuestros equipos de proyección permitieron que los artistas transformaran su visión en experiencias inmersivas que envolvieron al público y despertaron nuevas emociones”, expresó Gabriela Romero, gerente de Canales Corporativos de Epson.
Artistas que dialogaron con la luz y la tecnología
Tres reconocidos artistas incorporaron la tecnología de proyección Epson como parte esencial de su propuesta conceptual y narrativa:
- La artista estadounidense Chelsea Odufu proyectó su obra mediante un Epson L60U de 6,200 lúmenes, creando una instalación de intensa carga sensorial. Su propuesta exploró cómo los elementos tradicionales de las culturas africanas y caribeñas se preservan, se reconfiguran y dialogan con los procesos contemporáneos de urbanización y globalización.
- El guatemalteco Balam, utilizó el Epson PowerLite L2110SF, integrando la luz y la proyección como componentes estructurales de su narrativa visual. Su obra combinó entornos responsivos, datos en tiempo real y realidad extendida para generar experiencias inmersivas que transforman la percepción del espectador y replantean la relación con el espacio digital.
- Ali Cherri de Líbano, empleó el Epson PowerLite L210W para construir una interpretación poética entre imagen y memoria. Inspirado en artefactos arqueológicos concebidos como elementos del mundo natural, su trabajo exploró las tensiones y continuidades entre las civilizaciones antiguas y las sociedades contemporáneas.
Estas colaboraciones evidenciaron cómo la tecnología de proyección puede convertirse en un medio artístico en sí mismo: una extensión de la mirada del creador que permite a las obras trascender el soporte físico y cobrar vida dentro del espacio expositivo.
Además de las propuestas contemporáneas, la Bienal exhibió piezas de la Colección Paiz y arte arqueológico maya prehispánico, en colaboración con la Fundación Ruta Maya, generando un diálogo entre las raíces culturales y las nuevas formas de creación.
La Bienal de Arte Paiz 2025 reafirma así su posición como uno de los principales referentes del arte contemporáneo en la región, al tiempo que consolida a Epson como un aliado comprometido con la innovación, la creatividad y la expansión de la experiencia artística a través de la tecnología.
