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En apenas tres décadas, América Latina pasó de un escenario donde el acceso a las telecomunicaciones era limitado y dependía principalmente de la telefonía fija, a un ecosistema digital impulsado por redes móviles de alta velocidad, fibra óptica y servicios de datos que hoy sostienen gran parte de la actividad económica.
De acuerdo con el informe Mobile Economy Latin America de GSMA, en 2023 alrededor de 418 millones de personas en América Latina utilizaban internet móvil, lo que representa cerca del 65 % de la población. El crecimiento ha sido impulsado por la expansión de redes 4G y el despliegue progresivo de 5G en varios países de la región.
El impacto del sector también se refleja en la economía regional. Según el mismo informe, las tecnologías y servicios móviles generaron aproximadamente 520.000 millones de dólares para América Latina, lo que equivale a cerca del 8 % del PIB de la región.
Hace treinta años el panorama era muy distinto. A mediados de los años noventa, el acceso a internet era marginal y estaba concentrado principalmente en universidades y algunas empresas, mientras que la comunicación dependía de redes analógicas y líneas telefónicas fijas.
Hoy, el ecosistema digital latinoamericano se sustenta en redes móviles avanzadas, infraestructura de fibra óptica, centros de datos, plataformas digitales y servicios en la nube, que habilitan desde el comercio electrónico hasta la educación virtual, la telemedicina y la banca digital.
Un sector en constante transformación
La expansión de la conectividad ha sido uno de los procesos tecnológicos más acelerados de la región. En 2023, América Latina alcanzó aproximadamente 465 millones de suscriptores móviles únicos, con una penetración cercana al 72 % de la población, según el informe The Mobile Economy Latin America 2024 de GSMA.
Además del crecimiento en acceso, el sector vive una nueva etapa marcada por el despliegue de redes 5G, el aumento del tráfico de datos y la convergencia entre telecomunicaciones, computación en la nube e inteligencia artificial.
Las proyecciones de la industria indican que más de la mitad de las conexiones móviles en América Latina podrían ser 5G hacia 2030, lo que abrirá nuevas oportunidades en sectores como la industria, la salud, las ciudades inteligentes y los servicios digitales avanzados.
El mercado regional también ha evolucionado hacia un ecosistema más dinámico y competitivo, con la entrada de nuevos actores, el crecimiento de los operadores móviles virtuales (OMV) y modelos de negocio basados en plataformas digitales.
Actualmente, el mercado latinoamericano supera los 677 millones de accesos móviles, reflejando la expansión sostenida de la conectividad en los últimos años, de acuerdo a datos de S&P Global Market Intelligence (Kagan).
Tres décadas de evolución en la infraestructura de telecomunicaciones
La transformación de las telecomunicaciones en América Latina no solo se explica por la adopción de nuevas tecnologías, sino también por la evolución de los servicios de ingeniería, despliegue y operación que permiten que las redes funcionen y se expandan.
En los años noventa, el foco del sector estaba en la expansión de redes de telefonía fija y las primeras redes móviles, lo que implicaba principalmente proyectos de instalación de infraestructura básica, despliegue de estaciones base y ampliación de cobertura en centros urbanos.
Durante la década de 2000, con la llegada de internet de banda ancha y las primeras redes 3G, los servicios del sector comenzaron a orientarse hacia la ingeniería y modernización de redes de datos, así como a la integración de nuevas plataformas tecnológicas para soportar el crecimiento del tráfico digital.
En la década de 2010, el auge de los smartphones y las redes 4G impulsó una nueva etapa en la industria, marcada por la optimización de redes, la expansión de fibra óptica y la gestión cada vez más compleja de infraestructuras de telecomunicaciones para responder al crecimiento exponencial del consumo de datos.
Hoy, con el despliegue de 5G, la virtualización de redes y la convergencia entre telecomunicaciones, nube e inteligencia artificial, el sector se encuentra en una fase en la que los servicios se enfocan cada vez más en integración tecnológica, automatización de redes, servicios gestionados y transformación digital de operadores y empresas.
En este contexto, JSC Ingenium celebra 30 años de trayectoria acompañando la evolución del sector en América Latina y Centroamérica, participando en proyectos que han abarcado desde el diseño e ingeniería de redes, el despliegue y modernización de infraestructura de telecomunicaciones, la optimización de redes móviles y fijas, hasta la integración de nuevas tecnologías digitales en el ecosistema de conectividad.
“En los últimos 30 años las telecomunicaciones pasaron de ser una industria centrada en la voz a convertirse en la base de la economía digital. Hoy hablamos de redes que habilitan servicios críticos para sectores como la banca, la salud, la industria o las ciudades inteligentes. El desafío ahora es seguir fortaleciendo la infraestructura digital que permitirá a América Latina aprovechar plenamente tecnologías como 5G, la inteligencia artificial y la nube”, señaló Juan Carlos Buitrago, Global Chief Sales Officer (CSO) de JSC Ingenium.
El futuro de la conectividad
De cara a los próximos años, el avance de tecnologías como 5G, la virtualización de redes, la inteligencia artificial aplicada a la gestión de infraestructura y la expansión de la fibra óptica seguirá redefiniendo el sector.
En este escenario, el desafío para América Latina será acelerar la expansión de la conectividad, reducir la brecha digital y fortalecer la infraestructura que sostiene la economía digital de la región.
