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En esta ocasión más de 300 metros de tela proveniente de los uniformes corporativos en desuso de los colaboradores de Enel Guatemala han sido transformados en nuevas oportunidades para niños, niñas y madres cabeza de familia. A través del programa “Tejiendo Sueños con Energía” la compañía benefició a 270 estudiantes de cinco escuelas rurales de la región de Baja Verapaz, ubicadas en las Aldeas Santa Cruz, Caserío Planes y Bodega El Jícaro, Las Carboneras, Las Astras, y Santa Elena Vega del Chile.
Estas mochilas y kits escolares llevan consigo una historia de transformación. Han sido confeccionados por 18 mujeres, en su mayoría cabezas de familia, que han encontrado en el programa una oportunidad para fortalecer sus habilidades en corte y confección y generar nuevos ingresos para el sustento de sus hogares.
La iniciativa se desarrolla con el apoyo del Gobierno Municipal de San Jerónimo y la Oficina de la Mujer en San Jerónimo, organizaciones que contribuyen al fortalecimiento del impacto social del programa en diferentes territorios del país, mientras que construyen caminos para mantener su sostenibilidad y ampliar su cobertura en el tiempo.
“Este proyecto es el resultado de compartir esfuerzos de la empresa privada, de la Municipalidad de San Jerónimo y el Ministerio de Educación. Todo el proceso se ha hecho coordinado entre las partes y de forma muy especial para lograr traer estas mochilas a los niños y entregarles oportunidades para venir a estudiar con sus útiles escolares. Gracias al equipo de Enel, porque fueron ellos los que, desde hace cuatro años, trajeron la semilla, la sembraron y hoy está dando muy buenos frutos…seguro todos estamos muy orgullosos de lo que se ha logrado hasta el momento”, afirmó Maira Patricia López, representante de la Comisión de la Mujer y la Municipalidad de San Jerónimo.
Desde su implementación en Guatemala en el 2023, Tejiendo Sueños con Energía ha beneficiado a más de 650 niños y niñas en diferentes territorios del occidente y norte del país, consolidándose como una iniciativa que conecta sostenibilidad, desarrollo social, educación, economía circular y un aporte especial a la reducción de residuos en el país. El programa es una iniciativa integral, con un enfoque de economía social, donde el material en desuso se convierte en oportunidades educativas, y el trabajo de mujeres se transforma en el motor que le apuesta al futuro de más niños y niñas en Guatemala.
