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Consumir más proteína, aumentar el calcio, elegir snacks más saludables o reducir el azúcar son algunas de las recomendaciones que aparecen diariamente en redes sociales y plataformas digitales. Sin embargo, entre la cantidad de consejos y tendencias disponibles surge una pregunta cada vez más relevante: ¿cómo saber qué aplica realmente para cada persona?
La nutrición personalizada parte de una idea sencilla: una misma recomendación no necesariamente funciona de igual manera para todas las personas. De acuerdo con el Nutrition Trend Report 2025 de EIT Food, este enfoque se encuentra entre las tendencias que marcarán la alimentación durante los próximos años. El interés ya no se limita a identificar si un alimento es saludable, sino a comprender cómo incorporarlo de acuerdo con las necesidades, el estilo de vida y las distintas etapas de cada persona.
Durante su participación en el VII Foro Guatemalteco de la Leche, Inlacsa trasladó esta conversación a una experiencia inmersiva y educativa. En su stand, los asistentes podían registrar datos como su peso, altura e índice de masa corporal para conocer, de manera orientativa, una sugerencia de snack que pudiera ajustarse a sus características y estilo de vida.
La experiencia presentaba opciones elaboradas con productos del portafolio de marcas de Inlacsa, con el objetivo de demostrar que una alimentación equilibrada también puede construirse a partir de elecciones sencillas y cotidianas
Para la nutricionista clínica Karin Herman, especialista en alimentación y bienestar, el gran acceso a contenidos sobre nutrición representa una oportunidad para que las personas conozcan más sobre su alimentación, pero también plantea el reto de distinguir qué recomendaciones son confiables y cuáles responden realmente a sus necesidades.
“Hoy las personas tienen acceso a una enorme cantidad de información sobre alimentación, pero no todas las recomendaciones responden a necesidades particulares. La clave está en aprender a interpretar esa información con criterio y adaptarla al estilo de vida de cada persona, en lugar de asumir que lo que funciona para alguien más funcionará de la misma manera para nosotros”, explica Herman
La especialista explica que la nutrición personalizada no busca complicar la alimentación, sino reconocer que las necesidades pueden cambiar a lo largo de la vida. Factores como la edad, el nivel de actividad física, el estado de salud y la rutina diaria influyen en la manera en que cada persona puede organizar su alimentación.
Por lo que, Herman recomienda evitar la adopción automática de dietas o tendencias que circulan en plataformas digitales. La información nutricional puede ser una herramienta útil cuando arranca de fuentes confiables y se interpreta de acuerdo con el contexto de cada persona; en aquellos casos que lo requieran, también debe complementarse con el acompañamiento de un profesional.
Este escenario también ha aumentado la importancia de la educación nutricional. Más que memorizar listas de alimentos permitidos o restringidos, el objetivo es que las personas comprendan los conceptos básicos de una alimentación equilibrada y puedan aplicarlos de manera práctica en su vida diaria. Para Karla Lucas, Jefe en el departamento de Asuntos Corporativos de Inlacsa, las empresas también pueden contribuir a que la información nutricional sea más comprensible y cercana para las personas.
“El reto no consiste únicamente en generar más información, sino en ayudar a que esta sea comprensible, confiable y útil para la vida cotidiana. Cuando los conceptos de nutrición se convierten en herramientas prácticas, es más fácil que las personas tomen decisiones informadas y construyan hábitos que puedan sostener en el tiempo.”
Como parte de este propósito, Inlacsa desarrolla el programa Inlacsa Nutre tu Educación, una iniciativa orientada a promover hábitos saludables desde edades tempranas y acercar herramientas de educación nutricional a las comunidades.
Para Inlacsa, espacios como el Foro Guatemalteco de la Leche permiten conectar el conocimiento de los especialistas con las preguntas que las personas enfrentan en su vida cotidiana. A través de estas conversaciones y de iniciativas comunitarias de educación nutricional, la compañía busca continuar aportando herramientas que ayuden a comprender mejor la alimentación y su relación con el bienestar.
