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Entre los principales avances figura la recuperación de 86.9 millones de botellas de vidrio durante 2025, una inversión de Q17 millones en la construcción del Colegio San Antonio Tululá, en Retalhuleu, y proyectos de conservación que abarcan aproximadamente 10 millones de metros cuadrados en la Sierra de las Minas.
“Entendemos la sostenibilidad como una responsabilidad que debe reflejarse en las decisiones de la empresa y en resultados concretos. Por eso, nuestro trabajo no se limita a reducir el impacto de las operaciones; también busca aprovechar mejor los recursos, fortalecer nuestra relación con las comunidades y generar valor a largo plazo. Los avances que recoge este reporte son parte de ese esfuerzo y del compromiso que compartimos con nuestros colaboradores, aliados y comunidades”, expresó Luis Ibánez, gerente general de Licores de Guatemala.
Fortaleciendo a las comunidades
Uno de los proyectos sociales de mayor alcance es la construcción de nueva infraestructura para el Colegio San Antonio Tululá, ubicado en San Andrés Villa Seca, Retalhuleu. Iniciada en 2025, la obra representa una inversión de Q17 millones por parte de Fundación Licorera y fortalecerá la formación en los niveles de preprimaria, primaria, básico y bachillerato.
El colegio funciona desde 2006 y atiende a hijos de colaboradores y habitantes de comunidades aledañas, además de ofrecer educación por madurez los fines de semana. La iniciativa se integra a los tres ejes de Fundación Licorera: salud preventiva, educación escolar y programas productivos.
Aprovechar mejor los recursos para generar un impacto positivo
En la Sierra de las Minas, Licores de Guatemala desarrolla acciones de protección y restauración de hábitats en una extensión aproximada de 10 millones de metros cuadrados. A esto se suman proyectos de captura y fijación de carbono en Ingenio Tululá y FORESA, que reúnen más de 2.5 millones de árboles.
La compañía también aprovecha el bagazo de caña de azúcar para generar 72 millones de kWh de energía. En cuanto al recurso hídrico, cuenta con una planta de tratamiento con capacidad de 1,200 metros cúbicos por hora, que permite reutilizar el agua hasta cuatro veces en el lavado de caña y alcanza una eficiencia de reciclaje del 80 %. El tratamiento de aguas residuales también facilita su aprovechamiento en procesos de fertirriego.
Economía circular, del envase a un nuevo ciclo de uso
El programa de retorno de botellas de octavo de Quezalteca integra a tenderos y puntos de venta en la recuperación de envases de vidrio, mediante un incentivo económico por su devolución. Las botellas recuperadas pueden reincorporarse al ciclo de uso, prolongando su vida útil y reduciendo la necesidad de fabricar nuevos envases.
En 2025, Licores de Guatemala despachó 101.3 millones de botellas y recuperó 86.9 millones, lo que equivale a una tasa de retorno aproximada del 85 %. Durante el mismo período, generó 1,968.91 toneladas de residuos, de las cuales 924.16 toneladas correspondieron a materiales reciclables.
Una gestión respaldada por estándares y seguimiento
La gestión ambiental de la compañía cuenta con certificaciones como ISO 14001, ISCC EU e ISCC PLUS, así como una verificación externa de SGS sobre la precisión y trazabilidad de su inventario de emisiones de gases de efecto invernadero.
El Reporte de Sostenibilidad 2025 fue elaborado con base en los estándares de Global Reporting Initiative (GRI) y reúne información sobre el desempeño ambiental, social y de gobernanza de la organización. Su publicación permite dar seguimiento a las iniciativas y los resultados alcanzados, así como a los desafíos que forman parte de una gestión empresarial responsable.
Con estas acciones, Licores de Guatemala reafirma su compromiso de seguir trabajando por las comunidades, promoviendo oportunidades y contribuyendo a la protección del medio ambiente, convencida de que cada esfuerzo cuenta cuando se trata de construir un futuro mejor.
Descarga acá el reporte de sostenibilidad
