Obesidad: una seria preocupación en la batalla contra el COVID-19

#Obesidad   #COVID19

Este año hemos aprendido que las condiciones de salud como las afecciones cardíacas, el cáncer y la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) son factores de riesgo graves ante el COVID-19. Recientemente, también ha aparecido una tendencia a que los pacientes que son mucho más jóvenes sean hospitalizados, lo que llevó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a publicar un comunicado instando a las personas más jóvenes a tomar más precauciones.

Actualmente, ha surgido otra tendencia: la preocupación por la obesidad en relación con el coronavirus. Según un reciente estudio, después de la edad, el factor siguiente que aumenta la posibilidad de sufrir complicaciones por la pandemia es la obesidad severa, que puede comprometer el manejo del virus debido a desafíos en el diagnóstico y tratamiento causados ​​por los efectos físicos de la obesidad.

En Guatemala, de acuerdo con el Programa Nacional para la Prevención de Enfermedades Crónicas, actualmente cerca del 70% de la población adulta sufre de obesidad (33% obesos y 37% sobrepeso).  Esto se debe principalmente a una mala alimentación y falta de actividad física.

Mientras tanto en Cleveland Clinic Weston, institución médica estadounidense, los médicos están observando un aumento de pacientes obesos que terminan en el hospital y en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).  El Dr. Anas Hadeh, director del Programa de becas de medicina pulmonar y de cuidados intensivos de la Cleveland Clinic Florida, explica que “los pacientes con obesidad severa tienen más probabilidades de terminar en la UCI, con un ventilador y tener un resultado menos favorable cuando se trata de luchar contra el Covid-19, incluso si la persona no padecía ninguna otra afección subyacente”.

Hay varias razones para esto, como el tejido graso que restringe la capacidad pulmonar y evita una respiración adecuada, además de contribuir a la probabilidad de coágulos de sangre, que se ha asociado con el coronavirus. Los pacientes con obesidad severa también pueden tener problemas crónicos como enfermedades cardíacas y enfermedades pulmonares, que pueden incrementar su riesgo de complicaciones si contraen el virus.

¿Cuáles son las buenas noticias en todo esto? A diferencia de la edad y las afecciones preexistentes, la obesidad es un factor de riesgo que se puede controlar mediante cambios conscientes en la dieta y ejercicio regular y constante. “La obesidad es un factor de riesgo modificable”, señala Hadeh. “Por lo tanto, si reduce su índice de masa corporal en tan solo un 5%, puede disminuir el riesgo de terminar en la UCI o en un ventilador”.

Otras recomendaciones que los especialistas aconsejan a las personas obesas es tomar sus medicamentos para cualquier condición de salud subyacente exactamente como se los recetaron y siguiendo los consejos de su proveedor de atención médica para la nutrición y la actividad física, mientras mantiene las precauciones de distanciamiento social.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .